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Cómo crear imágenes con inteligencia artificial paso a paso

Crear imágenes con inteligencia artificial se ha convertido en una de las aplicaciones más populares de esta tecnología. Hoy en día no necesitas ser diseñador gráfico ni saber utilizar programas profesionales de edición para generar una imagen a partir de una idea.

Con una simple descripción escrita, diferentes herramientas de inteligencia artificial pueden crear ilustraciones, fotografías ficticias, diseños, conceptos visuales, fondos, imágenes para redes sociales y muchos otros tipos de contenido.

El proceso es relativamente sencillo, pero conseguir buenos resultados requiere algo más que escribir una frase al azar. La calidad de la instrucción, conocida habitualmente como prompt, tiene una gran importancia, al igual que la capacidad de revisar y modificar el resultado.

En este artículo vamos a explicar cómo crear imágenes con inteligencia artificial paso a paso, desde la elección de la herramienta hasta la descarga y edición de la imagen final.

¿Qué es un generador de imágenes con inteligencia artificial?

Un generador de imágenes mediante IA es un sistema capaz de crear contenido visual a partir de una instrucción proporcionada por el usuario.

Por ejemplo, puedes escribir:

«Una casa moderna junto al mar al atardecer, con grandes ventanales y vegetación tropical.»

La herramienta interpreta la descripción y genera una imagen que intenta representar los elementos indicados.

Dependiendo de la plataforma utilizada, también puedes proporcionar una imagen de referencia, modificar una fotografía existente, eliminar elementos o cambiar determinadas características.

Entre las herramientas conocidas para este tipo de tareas se encuentran ChatGPT, Adobe Firefly, Midjourney y otras plataformas especializadas.

Cada una tiene sus propias características, modelos, límites y condiciones de uso.

Paso 1: Decide qué imagen quieres crear

Antes de abrir cualquier herramienta, lo primero es definir el objetivo.

No es lo mismo querer crear una imagen para un artículo de blog que necesitar una ilustración para un anuncio publicitario.

Piensa en preguntas como:

  • ¿Qué quiero representar?
  • ¿Dónde voy a utilizar la imagen?
  • ¿Qué tamaño necesito?
  • ¿Debe parecer una fotografía o una ilustración?
  • ¿Qué elementos tienen que aparecer obligatoriamente?
  • ¿Qué estilo visual quiero?
  • ¿Necesito dejar espacio para texto?

Por ejemplo, si tienes una web sobre tecnología, puedes necesitar una imagen horizontal para la cabecera de un artículo.

En ese caso, podrías buscar una composición panorámica con un ordenador, elementos relacionados con IA y espacio vacío en uno de los laterales para colocar posteriormente el título.

Cuanto más claro tengas el objetivo antes de generar la imagen, más fácil será obtener un resultado adecuado.

Paso 2: Elige una herramienta de generación de imágenes

El siguiente paso consiste en elegir el generador que vas a utilizar.

No existe una única herramienta perfecta para todas las situaciones.

Algunas plataformas están orientadas a generar imágenes desde texto, mientras que otras ofrecen más funciones de edición.

Por ejemplo, puedes utilizar herramientas integradas en asistentes de IA para crear imágenes directamente mediante una conversación.

También existen plataformas especializadas en generación y edición visual.

Entre las opciones conocidas encontramos:

  • ChatGPT.
  • Adobe Firefly.
  • Midjourney.
  • Canva.
  • Otras herramientas de generación de imágenes.

Antes de utilizar una imagen con fines comerciales, conviene comprobar las condiciones de uso de la plataforma concreta.

También es recomendable revisar las restricciones relacionadas con marcas, personajes, personas reales y otros elementos protegidos.

Paso 3: Aprende a escribir un buen prompt

El prompt es la instrucción que proporcionas a la inteligencia artificial.

Uno de los errores más frecuentes consiste en escribir instrucciones demasiado genéricas.

Por ejemplo:

«Un coche.»

La IA puede generar una gran cantidad de resultados diferentes porque no sabe exactamente qué tipo de coche quieres, dónde está, cómo debe verse o qué estilo visual buscas.

Una instrucción más detallada podría ser:

«Un coche deportivo eléctrico de color negro circulando por una carretera de montaña durante el amanecer, fotografía publicitaria, iluminación cinematográfica, vista en tres cuartos desde delante, fondo ligeramente desenfocado.»

En este segundo caso hemos añadido mucha más información.

¿Qué elementos debe tener un buen prompt?

No existe una fórmula obligatoria, pero puedes estructurar tus instrucciones utilizando diferentes elementos.

1. Sujeto principal

Indica qué debe aparecer.

Por ejemplo:

«Un astronauta.»

2. Entorno

Explica dónde se encuentra.

«Un astronauta caminando por una ciudad futurista.»

3. Acción

Puedes indicar qué está haciendo.

«Un astronauta caminando por una ciudad futurista mientras observa edificios iluminados.»

4. Estilo

Describe el aspecto visual.

«Estilo cinematográfico y realista.»

5. Iluminación

Puedes especificar:

«Iluminación de atardecer con luces urbanas.»

6. Composición

Indica cómo quieres que se vea.

«Plano amplio, perspectiva ligeramente elevada.»

7. Formato

Si la herramienta lo permite, puedes indicar que necesitas una imagen horizontal, vertical o cuadrada.

Por ejemplo:

«Composición horizontal para la cabecera de un artículo.»

Combinar estos elementos suele producir instrucciones mucho más precisas.

Paso 4: Genera la primera versión

Una vez creado el prompt, introdúcelo en la herramienta elegida.

La IA generará una o varias propuestas dependiendo de la plataforma.

No esperes necesariamente que la primera imagen sea perfecta.

La generación de imágenes mediante IA es, en muchos casos, un proceso iterativo.

El objetivo de la primera generación puede ser comprobar si la idea general funciona.

Si el resultado está cerca de lo que quieres, puedes modificar la instrucción.

Por ejemplo:

«Mantén la misma escena, pero utiliza una iluminación más cálida y coloca el edificio principal en el lado derecho.»

La posibilidad de realizar modificaciones progresivas facilita mucho el proceso creativo.

Paso 5: Aprende a corregir los resultados

Una de las mayores ventajas de las herramientas modernas es que no tienes que empezar siempre desde cero.

Si la imagen es casi correcta, puedes indicar qué quieres cambiar.

Por ejemplo:

«Elimina a la persona que aparece en primer plano.»

O:

«Cambia el cielo nublado por un cielo despejado.»

También puedes pedir:

«Haz que el fondo sea menos llamativo.»

La precisión de estas funciones depende de la herramienta y del modelo utilizado.

Algunos sistemas permiten seleccionar directamente una zona de la imagen para modificarla.

Paso 6: Presta atención a los detalles

Las imágenes generadas por IA han mejorado considerablemente, pero todavía pueden presentar errores.

Algunos elementos que conviene revisar son:

  • Manos.
  • Dedos.
  • Rostros.
  • Texto dentro de imágenes.
  • Objetos pequeños.
  • Logotipos.
  • Elementos repetidos.
  • Perspectiva.
  • Reflejos.
  • Proporciones.

Aunque una imagen pueda parecer perfecta a primera vista, una revisión ampliada puede revelar pequeños errores.

Esto es especialmente importante cuando la imagen se va a utilizar en un contexto profesional.

Paso 7: Ten cuidado con el texto dentro de las imágenes

El texto ha sido históricamente uno de los elementos más problemáticos para los generadores de imágenes.

Aunque los modelos actuales han mejorado, todavía pueden cometer errores al representar palabras, letras o pequeños textos.

Por eso, si necesitas crear un cartel, una portada o una publicación con mucho texto, puede ser mejor utilizar la IA para generar la parte visual y añadir posteriormente el texto con una herramienta de diseño como Canva, Photoshop u otro editor.

Por ejemplo, puedes pedir:

«Crea una imagen de fondo tecnológica con espacio vacío en la parte superior.»

Después puedes añadir el título manualmente.

Esto suele ofrecer mayor control.

Paso 8: Elige el formato adecuado

El formato de la imagen depende del lugar donde vayas a utilizarla.

Para una publicación cuadrada puedes utilizar una composición 1:1.

Para determinados contenidos de redes sociales puede ser más apropiado un formato vertical.

Para una cabecera de página web o una miniatura de vídeo puede interesarte una composición horizontal.

Antes de generar la imagen, piensa dónde va a aparecer.

Esto también afecta a la composición.

Por ejemplo, si vas a colocar texto en la izquierda, puedes pedir a la IA:

«Coloca el sujeto principal en el lado derecho y deja espacio negativo en la zona izquierda.»

De esta forma tendrás más espacio para añadir posteriormente un titular.

Paso 9: Genera varias alternativas

Si la herramienta permite generar varias opciones, no te quedes necesariamente con la primera.

Puedes crear diferentes versiones y comparar:

  • Composición.
  • Iluminación.
  • Colores.
  • Perspectiva.
  • Estilo.
  • Posición de los elementos.

Incluso puedes utilizar una primera generación como referencia para crear una segunda versión.

La generación de imágenes con IA funciona mejor cuando se considera como un proceso creativo en varias etapas.

Paso 10: Edita la imagen después de generarla

La IA no tiene por qué realizar todo el trabajo.

Una buena estrategia consiste en combinar generación automática y edición manual.

Por ejemplo:

1. Generas el fondo con IA.

2. Corriges algunos elementos.

3. Ajustas el tamaño.

4. Añades el logotipo.

5. Incorporas el texto.

6. Ajustas el contraste.

7. Exportas la imagen definitiva.

Herramientas como Canva o los programas de Adobe pueden complementar este proceso.

La inteligencia artificial se encarga de acelerar la parte creativa, mientras que el editor permite tener control sobre el resultado final.

Ejemplo práctico: crear una imagen para un artículo de una web

Imaginemos que tienes un artículo titulado:

«Qué es la inteligencia artificial y cómo funciona realmente».

Quieres crear una imagen principal para acompañarlo.

Podrías utilizar un prompt como:

«Ilustración tecnológica moderna que represente la inteligencia artificial, con un ordenador en el centro, conexiones digitales y una red de nodos luminosos alrededor, ambiente profesional, composición limpia, fondo oscuro, estilo tecnológico realista, formato horizontal y espacio libre en la parte izquierda para colocar un título.»

La primera imagen quizá no sea exactamente lo que buscas.

Entonces puedes modificar la instrucción:

«Mantén la composición general, reduce la cantidad de elementos del fondo y aumenta el espacio vacío de la izquierda.»

Después puedes generar una nueva versión.

Finalmente, puedes abrir la imagen en tu editor y añadir el título del artículo.

Cómo conseguir imágenes más realistas

Si buscas un resultado fotográfico, puedes incluir información relacionada con la fotografía.

Por ejemplo:

  • Tipo de plano.
  • Distancia focal.
  • Profundidad de campo.
  • Iluminación.
  • Hora del día.
  • Perspectiva.
  • Composición.
  • Ambiente.

En lugar de:

«Una oficina moderna.»

Puedes probar:

«Fotografía realista de una oficina tecnológica moderna, grandes ventanales, luz natural de la mañana, escritorios minimalistas, profundidad de campo suave, composición profesional y ambiente corporativo.»

No necesitas utilizar palabras técnicas en todos los casos, pero proporcionar información visual concreta ayuda a orientar el resultado.

Cómo crear ilustraciones con IA

Si prefieres una ilustración en lugar de una fotografía, puedes describir el estilo que buscas.

Por ejemplo:

«Ilustración editorial moderna sobre inteligencia artificial, ordenador conectado a una red de datos, formas geométricas, composición minimalista, aspecto profesional y limpio.»

También puedes pedir diferentes estilos visuales para explorar posibilidades.

Lo importante es no limitarte a escribir únicamente el tema.

Describe cómo quieres que se vea.

¿Se pueden utilizar imágenes creadas con IA en una web?

En muchos casos sí, pero hay que revisar las condiciones de la herramienta que hayas utilizado.

El hecho de que una imagen haya sido generada mediante inteligencia artificial no significa automáticamente que todas las situaciones de uso sean iguales.

Las plataformas pueden tener diferentes condiciones sobre el uso comercial, los contenidos generados y determinadas categorías de imágenes.

También debes tener cuidado con:

  • Marcas registradas.
  • Personajes protegidos.
  • Fotografías de personas reales.
  • Logotipos.
  • Obras artísticas.
  • Imitaciones de estilos o identidades.
  • Contenido utilizado con fines comerciales.

Si una imagen es importante para un proyecto profesional, revisa las condiciones vigentes del servicio antes de publicarla.

¿Puede la IA crear una fotografía de una persona real?

Las herramientas de generación pueden producir imágenes de personas, pero hay que tener especial cuidado cuando se representa a una persona real.

No es lo mismo crear un personaje ficticio que generar una imagen que parezca mostrar a una persona concreta haciendo algo que nunca hizo.

La utilización de imágenes sintéticas de personas reales puede plantear cuestiones relacionadas con privacidad, consentimiento, reputación y derechos de imagen.

Por eso, para proyectos profesionales es recomendable utilizar material autorizado y respetar las condiciones legales correspondientes.

Errores que debes evitar al generar imágenes con IA

Escribir prompts demasiado vagos

«Un paisaje bonito» deja demasiadas decisiones en manos del modelo.

Intentar incluir demasiados elementos

Una instrucción excesivamente compleja puede producir una composición confusa.

No revisar la imagen

Nunca des por buena una imagen sin comprobar los detalles.

Utilizarla directamente sin editar

Una pequeña edición puede mejorar mucho el resultado.

Ignorar las condiciones de uso

Antes de utilizar una imagen comercialmente, comprueba las condiciones de la plataforma.

Intentar generar grandes cantidades de texto dentro de la imagen

Es preferible añadir el texto posteriormente con un editor.

Consejos para mejorar tus resultados

Una buena forma de aprender es experimentar.

Empieza con una descripción sencilla y observa qué produce.

Después modifica únicamente un elemento cada vez.

Por ejemplo:

Primera versión:

«Una oficina futurista.»

Segunda versión:

«Una oficina futurista moderna con grandes ventanales y ordenadores.»

Tercera versión:

«Fotografía realista de una oficina futurista moderna, grandes ventanales, luz natural, escritorios minimalistas, ordenadores avanzados, composición profesional y ambiente corporativo.»

Al comparar los resultados puedes entender qué instrucciones tienen mayor influencia sobre la imagen.

También puedes guardar los prompts que te funcionan especialmente bien. Con el tiempo tendrás una biblioteca de instrucciones reutilizables para diferentes proyectos.

Conclusión

Crear imágenes con inteligencia artificial es mucho más sencillo que hace unos años. Actualmente puedes pasar de una idea escrita a una imagen en cuestión de segundos utilizando herramientas especializadas o asistentes de IA.

El proceso básico consiste en definir qué quieres crear, elegir una herramienta, escribir un buen prompt, generar una primera versión, revisar los detalles, realizar modificaciones y editar el resultado final.

La clave para obtener buenas imágenes no consiste únicamente en utilizar la herramienta más avanzada. También es importante aprender a describir correctamente la escena y entender qué elementos necesitas controlar.

Además, conviene recordar que una imagen generada por IA debe revisarse antes de publicarse, especialmente si se va a utilizar en una web profesional, una campaña publicitaria o un proyecto comercial.

La inteligencia artificial puede convertirse en una herramienta muy potente para diseñadores, creadores de contenido, empresas y usuarios particulares. Y cuanto mejor aprendas a comunicarle a la IA lo que necesitas, más control tendrás sobre el resultado final.

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